La inspección de trabajo reconoce el fraude de las falsas cooperativas y abre la puerta de los derechos de los trabajadores y trabajadoras del sector cárnicas

    Artículo de opinión de Ana Sánchez, secretaria general de CCOO de Industria en Aragón.

    05/06/2018.
    Industrai cárnicas

    Industrai cárnicas

    Durante los últimos años el crecimiento en empleo en el sector de las cárnicas, segundo más importante en la industria agroalimentaria en Aragón, ha descansado en una apuesta por la precariedad, y el vaciamiento de derechos de los trabajadores del sector, que a fecha de hoy ha llegado a unos límites insostenibles, de tal manera que su inicial experimento que consistía en apoderarse de la figura del cooperativismo, alienándola y haciendo de ella un traje a medida, se ha convertido en un macro invento de fraude en la contratación a gran escala en todo el país.

    Los objetivos del cooperativismo como fórmula real de asociación de personas, de autónomos, que con fines empresariales y económicos llevan adelante un proyecto de negocio, fórmula que dicho sea de paso CC.OO. ha defendido en numerosas ocasiones, muchas de ellas ligadas a fracasos empresariales, que los trabajadores han podido salvar, NO son ni de lejos los que se reflejan en las cooperativas que operan mayoritariamente en el sector de cárnicas.

    Los trabajadores de estas falsas cooperativas, CC.OO. denunciaba, NO lo son de forma voluntaria, sino que se han visto abocados a aceptar esta opción para poder trabajar en este sector, muchos de estos trabajadores procedentes de otros países ni siquiera conocen los principios de esta fórmula de asociación. NO hay gestión democrática, ni participación económica real de los socios/trabajadores al no haber participado en ni una sola de las decisiones de la cooperativa, incluidas las de Salud Laboral y prevención. NO tienen autonomía ni independencia técnica para prestar los servicios que realiza y finalmente El consejo rector y la asamblea general son una pantomima como parapeto legal para obtener mano de obra barata, con condiciones laborales, sociales, salariales y de protección social muy por debajo de las que tendrían si hubieran sido contratados como lo que son TRABAJADORES POR CUENTA AJENA.

    Es vox populi está situación de precariedad e indefensión de los trabajadores y trabajadoras de Servicarne, en Carnicas Cinco Villas y en el conjunto del Estado. La práctica indisimulada, grotesca y altanera de llevar a cabo este fraude, ha favorecido que, ante la demanda de CC.OO. a Servicarne en primer lugar, y al resto de cooperativas a renglón seguido, la Inspección de Trabajo haya fallado a favor de la denuncia. Las pruebas tenían luces de neón. 80 trabajadores en la empresa principal, 1200 en un entramado de cooperativas, multiservicios, ETT’s que trabajan para la multiservicios, etc.

    La tesorería General de la Seguridad Social ha dado de alta a los trabajadores de Servicarne como trabajadores en el régimen general de la Seguridad Social. No habíamos visto todo. La empresa principal VALLS COMPANYS no es que haya reaccionado con una cascada de despidos tan pronto como los trabajadores pasaban a formar parte de sus filas, ha ido más allá, y desacatando una decisión de la Inspección de Trabajo, ha dado de baja ¡¡en seguridad Social ¡¡a estos 600 trabajadores afectados con baja. En algunos casos de 5 años atrás.

    En los momentos en los que CCOO Industria Aragón escribimos estas líneas la historia de este conflicto está por escribirse, pero ha empezado a hacerlo de forma clara y rotunda. Es el momento de romper con el fraude en la contratación, en este caso con la utilización de los falsos autónomos. La ley está para cumplirla. Siempre. Esto bien lo sabemos los trabajadores. Ni son autónomos los trabajadores de Servicarne, ni de clavial, ni de copergo, ni de auga, ni otras tantas.

    La rentabilidad del sector de cárnicas no se puede basar en “evadir” salarios, y condiciones sociales y laborales justas, ni en burlarse de los derechos de los trabajadores y trabajadoras del sector, y retroceder a condiciones de siglos pasados, especialmente en cuanto a salud laboral, y por supuesto tampoco puede descansar en “ahorrarse” 60 millones de euros en cotizaciones a la seguridad social, que es lo que significa el fraude del uso de cooperativas

    De igual manera que, como sucede en muchos casos en la Industria en este país y en esta región, los trabajadores temporales que ocupan puestos de trabajo, que permanecen en el tiempo años y años, y que se ocupan de forma rotatoria y sistemática por trabajadores con contrato temporal NO SON TRABAJADORES TEMPORALES.

    Son prácticas fraudulentas con las que nos hemos habituado a convivir, prácticas fraudulentas vox populi, aceptadas socialmente como mal menor en un entorno de debacle económica de los últimos años. No obstante, si la crisis ha remontado, tiene que remontar para todos. Y este fraude en la contratación tiene que parar. CC.OO. haremos todo lo posible para ganar también esta batalla contra la precariedad.

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