Comisiones Obreras de Aragón | 16 junio 2026.

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El cáncer laboral, una realidad invisibilizada

    CCOO Aragón, en colaboración con la facultad de Derecho de Zaragoza, y financiado por la Diputación General de Aragón ha llevado a cabo hoy la jornada “Cáncer de origen profesional: actualidad y retos desde un enfoque interdisciplinar”. Una enfermedad de la que, en 2025, solo se reconocieron oficialmente en España 119 casos de origen laboral, pero de la que se estiman podría haber realmente más de 16.000, con aproximadamente 6.000 fallecimientos anuales cuyo origen es el trabajo. 

    02/06/2026.
    Imagen de la jornada

    Imagen de la jornada

    Con estas jornadas el sindicato ha pretendido crear un espacio de encuentro multidisciplinar entre Sindicalismo, Medicina del Trabajo, Oncología, Epidemiología, Prevención de Riesgos Laborales y Derecho del Trabajo, con el fin de revisar la evidencia científica, los criterios de imputación laboral, la nor­mativa y la jurisprudencia reciente, y ofrecer herramientas prácticas para la identificación, declaración y gestión integral del cáncer de origen laboral. 

    Luis Clarimón, secretario de Salud Laboral, de CCOO Aragón ha destacado la transcendencia del cáncer como enfermedad profesional. “Hay miles de personas trabajadoras expuestas a cancerígenos en sus puestos de trabajo en diferentes sectores, la sílice y el amianto son un claro ejemplo, pero hay muchos otros y algunos más desconocidos como el caso del personal sanitario con determinados productos de muestras de anatomía patológica, o incluso la exposición al sol de muchos trabajos. El problema es que la mayor parte de cánceres de origen laboral no se declaran por lo que pasan desapercibidos, no se previenen, ni se tratan adecuadamente por quien corresponde”. 

    Para la organización sindical, las consecuencias son, desde el punto de vista médico, retrasos diagnósticos, falta de vigi­lancia específica y escasas estrategias de seguimiento de colectivos expuestos. Y desde el punto de vista jurídico la falta de calificación como contingencia profesional condi­ciona las prestaciones, recargos de las mismas, responsabilidades empresaria­les y posibles reclamaciones.

    Clarimón, ha señalado que las empresas deben tomar conciencia y adoptar las medidas para evitar el riesgo y la exposición a cancerígenos. Y por su parte, las administraciones públicas tienen que aumentar el control de las empresas para cumplir la normativa y aportar suficientes recursos económicos y humanos para poner en marcha la Agenda Nacional para la Prevención del Cáncer Laboral. Y por último, los servicios de prevención, tanto propios como ajenos, tienen que también colaborar en la prevención de estos cánceres en los trabajos.

    Sonia Pedrosa, codirectora de las jornadas, y profesora de Derecho del Trabajo de la Universidad de Zaragoza ha destacado que “el origen de estas jornadas, está precisamente en el libro que hoy se presenta, que lleva por título "El cáncer de origen laboral, de la invisibilidad a la prevención". 

    Libro, que según ha dicho, tiene por objetivo “dar visibilidad al cáncer de origen laboral para lograr que se reconozca como tal, pero sobre todo para lograr su prevención, porque el cáncer de origen laboral, la nota que le caracteriza principalmente es que es evitable, es decir, si se adoptan las medidas de prevención oportunas en las empresas, se evita la exposición al riesgo y, por tanto, se evita la enfermedad”.

    Por último, Miguel Olmos, también director de la publicación, y profesor de la Universidad de Zaragoza, del área de Derecho del Trabajo, y director de oficina de Quirón Prevención ha remarcado que “en lo que es la declaración de enfermedades profesionales, en nuestro país pues nos encontramos con una infradeclaración galopante. Tenemos muchas enfermedades... muchos cánceres de origen laboral y muy poquitos declarados”. Cada país utiliza un sistema diferente de comunicación de esos cánceres y el que tenemos en España no está funcionando, porque las diferencias son abrumadoras. Estamos hablando de miles frente a decenas en los que son los que se han declarado”.

    Incluso, ha remarcado Olmos que en la declaración de enfermedades profesionales, nos encontramos con diferente infradeclaración cuando los pacientes son hombres y mujeres. En hombres hay una infradeclaración abrumadora, pero en mujeres ya es terrible porque prácticamente no se declara ninguno”.