Todo se encamina hacia un acuerdo muy insuficiente para salvar a la humanidad del cambio climático

    En la prórroga de un día que se han dado los negociadores para cerrar el acuerdo internacional sobre cambio climático la ambición ha quedado relegada por la ambigüedad y la rebaja o eliminación de los aspectos más críticos de la negociación

    11/12/2015.
    En defensa del medioambiente

    En defensa del medioambiente

    Aunque en el texto actual se plantea el objetivo de mantener el incremento de la temperatura "muy por debajo de los 2ºC" comparado con los niveles preindustriales y se establece desarrollar esfuerzos para limitar ese incremento hasta los 1,5ºC, la manera de conseguirlo se basaría en la neutralidad de las emisiones de gases de efecto invernadero en la segunda mitad del siglo, descartándose la opción que había en el texto de basarse en la descarbonización de las economías y de los sistemas energéticos. La cuestión no es baladí porque esta última apunta claramente a la reducción en el uso de combustibles fósiles, que es lo que claramente puede reducir las emisiones, mientras que la neutralidad puede implicar el uso de mecanismos como la reforestación o de la captura y almacenamiento de carbono de dudosa eficacia y que permitirían hacer trampas en la contabilidad.
    También parece descartada la opción de establecer objetivos a largo plazo y se plantea vagamente "alcanzar el pico de emisiones lo antes posible, para luego reducir rápidamente las emisiones".
    Por otra parte el borrador parece descartar que el acuerdo sea vinculante y que tenga fuerza legal, con lo que se consigue que Estados Unidos acepte firmarlo pero se impide que haya mecanismos para que los países cumplan con las contribuciones (objetivos) voluntarias que presentaron antes de la Cumbre. Esto es particularmente grave en un marco en el que los mecanismos de revisión de las contribuciones nacionales no parece que estarán sujetas al conocimiento científico sino a las circunstancias de cada país y que además estas contribuciones planteadas son tan insuficientes que nos llevarían ya a un calentamiento próximo a los 3ºC.
     
    Para los sindicatos era esencial que se incorporara en la parte operativa del texto el elemento de la transición justa para los trabajadores, junto a la consideración de los derechos humanos y la cuestión de género. Todo ello ha quedado relegado al preámbulo por lo que queda con menos fuerza para implementar esas políticas sociales en los diferentes países.
    Otro aspecto importante para la Confederación Sindical Internacional (CSI), en cuya delegación para la COP de Paris están presentes representantes de CCOO, es la financiación para la acción climática. Aquí se ha establecido la responsabilidad de los países desarrollados para proveer ese apoyo financiero para mitigación y adaptación en los países del sur y se deja a la voluntariedad la aportación de algunos de los principales países en desarrollo que incluso ya habían comprometido fondos. Sin embargo sigue sin clarificarse el tipo de financiación (adecuada, previsibile, accesible, sostenida y ampliada) y cómo se va a movilizar.
    Muchas otras cuestiones importantes parece que se van a quedar fuera del acuerdo por la presión de los intereses de algunos gobiernos y de los lobbies energéticos que hacen su trabajo en la Cumbre. Por ejemplo el transporte aéreo y marítimo, que supone un 5% de las emisiones globales de gases, va a quedar fuera del acuerdo a pesar de que había ciertas referencias y compromisos en los primeros borradores.
    En relación a la adaptación, el texto no puede resultar más flojo. Las opciones reflejadas en el borrador del acuerdo pasan o por simplemente reconocer la importancia del tema sin especificar acciones concretas o bien enumeran las áreas de acción a las que se debe orientar el mecanismo de pérdidas y daños.
    Para Pedro J Linares, Secretario Confederal de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO presente en la Cumbre del Clima  "los objetivos que se había marcado la Confederación Sindical Internacional (CSI) de que se mostrara ambición para antes de 2020, un sistema de revisión vinculante de los esfuerzos a realizar, financiación suficiente para los más vulnerables e incorporación de la transición justa en la parte operativa del acuerdo o están en estos momentos muy en el aire en las negociaciones o directamente se han eliminado de la agenda. Habrá que esperar al texto que saldrá mañana sábado para hacer una valoración completa y definitiva".

    Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.