CCOO Aragón alerta sobre los riesgos de los contaminantes hormonales y como prevenirlos

    El sindicato organiza una exposición, realizada en el marco de un Convenio de Colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza con el Departamento de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO con la colaboración de Ecologistas en Acción, para alertar de estos peligros. La puedes visitar hasta el 20 de diciembre en el Centro de Documentación del Agua y del Medio Ambiente de Zaragoza (CDAMAZ).

    14/12/2017.
    Cartel de la exposición

    Cartel de la exposición

    Los contaminantes hormonales, también conocidos como disruptores endocrinos son sustancias sintéticas capaces de alterar el funcionamiento del sistema hormonal ocasionando graves daños a la salud.

    Así, la exposición a estas sustancias puede ocasionar daños en el sistema reproductor (infertilidad, malformaciones, pubertad precoz, etc.), cáncer (de ovarios, mama, testículos, tiroides), enfermedades neurológicas, inmunológicas y metabólicas (como obesidad o diabetes). Los contaminantes hormonales también dañan la capacidad reproductiva de numerosas especies de animales silvestres, incluyendo invertebrados, anfibios, aves, peces, y mamíferos.

    Se pueden encontrar contaminantes hormonales en los alimentos (residuos de plaguicidas, contaminantes de envases), en productos y artículos de consumo habitual (plásticos, cosméticos, fragancias), en los entornos laborales o como contaminantes ambientales.

    Numerosos estudios han demostrado la presencia de estos contaminantes en la población española, siendo los niveles corporales muy superiores a los de otros países en los que se han hecho estudios similares. Por ejemplo, los niños españoles presentan concentraciones de ftalatos un 150% por encima de la media europea, estas sustancias están relacionadas con anormalidades genitales en niños, endometriosis, daños al neurodesarrollo y enfermedades metabólicas. A pesar de ello, los ftalatos se utilizan masivamente en plásticos y en productos de higiene.

    La exposición a disruptores endocrinos en el puesto de trabajo ocurre de forma invisible e invisibilizada. A la hora de identificar los riesgos laborales no se tiene en cuenta la exposición a disruptores endocrinos, por lo tanto no se toman medidas preventivas y, cuando afloran problemas de salud en las personas expuestas (o en su descendencia), no se establece una conexión con estos contaminantes. Además de trabajos como la industria de plástico -con una exposición obvia a EDC- son muchas las profesiones que sufren una exposición continuada y desapercibida, como son las peluqueras, personal de limpieza, las cajeras de supermercado (al manipular tickets de compra), las y los agricultores (por exposición a pesticidas) y el personal de la industria del calzado, entre otras.

    El coste sanitario en la Unión Europea de sólo algunas de las enfermedades relacionadas con estas sustancias se estima en más de 150.000 millones de euros anuales.

    El año pasado el Pleno del Ayuntamiento aprobó una moción promovida por una veintena de organizaciones sociales y sindicales que instaba al gobierno municipal a reducir el uso de estas sustancias en sus compras y contratas y a informar a la ciudadanía sobre estos contaminantes.

    Entre las acciones de información a la ciudadanía, una de las medidas se materializa en colaborar para hacer posible esta exposición “Nuestro futuro robado”, que se podrá visitar en el CDAMAZ, Paseo Echegaray y Caballero 18, hasta el 20 de diciembre.

    La exposición trata de los disruptores endocrinos: qué son, cuáles son sus efectos para la salud y el medio ambiente y dónde se pueden encontrar. También aborda las alternativas que existen a su uso, así como aspectos normativos y las iniciativas llevadas a cabo por diferentes gobiernos, empresas y organizaciones sociales para eliminar o reducir el uso y la exposición a estas sustancias.

    Dando un paso más, el Ayuntamiento de Zaragoza ha anunciado hoy en rueda de prensa la creación de una comisión de la Agenda 21 sobre contratación sostenible y saludable, para hacer un seguimiento específico de todo lo que tenga que ver con los contaminantes hormonales. Para ello creará una mesa de seguimiento donde estaremos agentes sociales, además de personal técnico municipal (de salud pública, de medioambiente, de contratación,..), con el objetivo de comprobar que los productos utilizados por las distintas contratas no incorporan EDC.

    Esperamos que el Gobierno de Aragón se anime también a realizar acciones en esta línea, un compromiso que adquirió en 2016 al aprobar las Cortes de Aragón una Proposición no de Ley para reducir la exposición de la población y el medioambiente a los contaminantes hormonales.

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